Siempre que asisto a mi memoria, sin importar si se trata de eventos recientes o del más lejano pasado o antaño profundo que puedo alcanzar, la percepción me indica que éstos, los eventos y todo lo que en ellos cabe, todos los trazos que conforman el espectro que soy, son rayones ininteligibles, altísimos guirigáis, mudas voces, inhalaciones infumables y sabores incorrectos; todo acude a construir una esfinge desconocida e impersonal fijada al centro de mundos extraños y perfectamente incoherentes que la gravitan. Y ese núcleo independiente, ese alevín confundido, ese personaje acontecido, debería suponer que soy yo.
Y yo, frente al suceso memorístico, nunca he sabido encontrar la sustancia coruscante ni el corroedor manantío. Supongo entonces que todo se trata de un compendio de la imaginería: mi vida sucede tras el disparo del tintero. O al menos ésta es la inferencia de linear un mapa ciego con raíz o ascendencia a ningún lugar. Y en ausente contemplación de un futuro incierto, muchas veces, o siempre, me he soltado de los pelos, me he dejado a la deriva, a merced de cualesquier onda, a la deriva continental…
¡Hey!, ¿cómo estás? Te escribo para saludarte y agradecer tus comentarios para el casimposible.
Nos vemos.
Manuel
Rédigé par: Manuel | avril 14, 2005 à 18:30
Saludos Francisco, y tambièn te agradezco tus estimulantes comentarios al viaje serse, y decirte que tu escritura tan tuya, tan forjada a tu gusto, tan a lo sublime de tus latidos, me causa un gusto y agrado reconocer tus reflexiones sobre el suceso memorístico, sobre esa inercia casi cruel del recuerdo del psadado que no sabes donde se va quedando sino en el olvido de la deriva que somos, esos los de cualquier onda ...vale y un abrazo fortificado por la lluvia defeña que tira abajo la inoble nube de smog
Rédigé par: Pio Daniel | avril 14, 2005 à 18:35
Vamos!! cuanto tiempo se tarda uno en saltar del existencialismo de Kierkeegard al de Hemingway?
Brincale, caes en blandito :D
Rédigé par: | avril 14, 2005 à 21:01
Cada vez escribes mejor. Te felicito.
Rédigé par: | avril 14, 2005 à 22:14
La fina camaradería. Gracias por sus comentarios.
Rédigé par: Iván Francisco Sierra | avril 15, 2005 à 16:39